¿Restyling o logotipo nuevo? 5 supuestos típicos.

¿Restyling o logotipo nuevo? 5 supuestos típicos.

¿Restyling o logotipo nuevo? 5 supuestos típicos.

Nuestro logotipo está vivo, es reflejo de la marca y debe adecuarse al mercado, la competencia y la cultura visual del momento. Por eso, cuando una empresa decide actualizar su imagen corporativa, una gran pregunta aparece en la mesa: ¿restyling o logotipo nuevo? La respuesta correcta, aunque depende de muchos factores y es imposible generalizar, la podréis encontrar en los siguientes 5 supuestos que vamos a analizar.

Supuesto 1. El logotipo inexistente.

Hay muchos negocios que han nacido sin una identidad clara, han crecido y con el tiempo se dan cuenta de que su público no les reconoce por su logotipo, ni por la forma, ni por los colores. Normalmente, en estos casos, la imagen gráfica suele ser muy básica, incluso casera. En esta situación tenemos la oportunidad de crear una nueva imagen corporativa afín a sus valores actuales. ¿Te asocian tus clientes con tu identidad corporativa? Si la respuesta es no, la mejor solución seguramente es crear un logotipo nuevo, actual y competitivo.

Supuesto 2. El logotipo se ha quedado viejo.

Hay que evolucionar con la cultura visual de la sociedad. Basta con ver la publicidad de los 80 o de los 90 para entender que nuestro logotipo no puede permanecer estático durante tanto tiempo. Es una simple cuestión de actualización. Si éste es tu caso, entonces habrá que estilizar formas y actualizar tipografía. No se trata de una ruptura, sino de una evolución. El cliente final en muchos casos no nota la diferencia, pero si percibe un visual actualizado y moderno.

Supuesto 3. El logotipo que no responde a la nueva actividad.

Empresas que han nacido con una actividad concreta han ido evolucionando y adaptando su oferta al mercado. Un giro en la actividad puede determinar que el logotipo deba actualizarse para adecuarse a las nuevas actividades presentes y futuras. En este caso, dependerá de la imagen gráfica de la que se parta, pero un restyling más o menos importante, puede ser el camino. Si la imagen gráfica aludía concretamente a la actividad anterior, puede que necesitemos proyectar una nueva imagen gráfica.

Supuesto 4. El logotipo que se queda pequeño.

Cuando la empresa crece considerablemente, multiplica sus actividades y públicos objetivos, se fusiona con otro negocio, salta a otros mercados… Aquí deberíamos repensar no sólo en el logo, sino en la arquitectura de la marca. Quizás tengamos que plantearnos la creación de submarcas para diferentes áreas de actividad. El trabajo de auditoría es fundamental y tendremos que definir qué tipo de arquitectura nos conviene más: monolítica, endorse o multimarca.

Supuesto 5. El logotipo que ya no comunica.

La empresa ha decidido reposicionar sus valores estratégicos y la forma de relacionarse con la sociedad. Ha dado un paso adelante en cuanto a estrategia de negocio, responsabilidad social, comunicación… La imagen corporativa anterior ya no comunica. Es tiempo de hacer un reposicioamiento estratégico de marca que irá más allá incluso de la actualización de su identidad corporativa.

Plan de Implementación

Actualizar el logotipo requiere de una actualización de todos los soportes donde la marca está presente. Por eso, es imprescindible realizar un plan de implementación de la marca porque nos enfrentaremos a una inversión más o menos grande dependiendo de las características de la empresa.

Acabamos de ver 5 supuestos típicos en los que se precisa de una actualización de la imagen corporativa y en los que hay que tomar una decisión sobre qué camino tomar: ¿restyling o logotipo nuevo? Esperamos que sí tu marca está en alguna de estas situaciones, este post te haya ayudado a tomar la decisión correcta.

Foto Maya83. Bajo licencia Creative Commons.

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